Las Islas Malvinas padecen el COVID-19 aisladas de la Argentina
Noticias de Plottier Plottier, provincia de Neuquén, Argentina 06 Mayo, 2020

Puerto Argentino, Islas Malvinas, Prov. de Tierra del Fuego

Con 13 casos de coronavirus confirmados hasta ahora y una estricta cuarentena impuesta para los próximos 12 meses, la economía de las islas Malvinas se encuentra en severa crisis desatada por la cancelación de los vuelos, la falta de ingresos por el turismo y una fuerte caída en la producción pesquera y de lana, dos de las principales fuentes de sustento de los isleños. 
Si bien la mayor parte de los infectados de COVID-19 en las islas Malvinas provienen de la base militar británica apostada en Mount Pleasant, la administración isleña decretó un aislamiento muy estricto; hay mucho temor en la población ante un eventual contagio que afecte a los 2.500 habitantes. 
En las calles de Puerto Argentino prácticamente no circula nadie estos días. Y hay mucho temor por una expansión del COVID-19 ya que la ayuda sanitaria les llega de Londres cada dos semanas.
Muchas personas que trabajan en la capital Puerto Argentino tuvieron contacto con la base militar de Mount Pleasant donde está el mayor foco de contagios. 
La crisis del coronavirus se vio reflejada en las últimas tres semanas en una profunda parálisis en la economía isleña. Y la dura frase de Lisa Watson, editora del diario local el Pengüin News, que declaró “déjennos en paz en nuestro pequeño y frío rincón” (solicitud que formuló a los funcionarios gubernamentales de la Argentina), visibilizó la situación de aislamiento de los isleños. El rechazo a cualquier ayuda de la Argentina, pero al mismo tiempo la imposibilidad de contar con un nexo con el resto de los países del continente,  agrava aún más la economía de las islas. Con este panorama, los isleños sólo cuentan ahora con un vuelo al Reino Unido para abastecerse y tomar contacto con algún lugar del mundo; su mantenimiento es crucial ya que de allí proviene toda la ayuda sanitaria y, a su vuelta, permite trasladar a Londres las muestras de hisopados para evaluar los posibles nuevos contagios.
“El material de testeo y de protección para combatir el coronavirus junto al restablecimiento pleno del puente aéreo bisemanal con el Reino Unido, son los puntos prioritarios para las Falklands (Malvinas)”, explicó la legisladora de las islas, Teslyn Barkman.
A la reducción drástica de las comunicaciones aéreas se añade la fuerte caída en la industria pesquera. La caída en la venta de pescado a restaurantes y hoteles de Estados Unidos, Europa, Asia y el Reino Unido está totalmente interrumpida.
Por su parte el director de la compañía Fortuna, Stuart Wallace admitió al diario malvinense probritánico Pengüin News que la situación operativa y de comercialización de la pesca en las islas es preocupante. 
La reciente investigación “Pensar Malvinas desde la universidad” elaborada por Susana Pereyra, Ricardo A Frias y Alberto Martínez del Pezzo, realizada bajo el auspicio del gobierno de Tierra del Fuego y la Secretaría de Malvinas de la Cancillería, señala con precisión que el 93% de las exportaciones de las islas están acaparadas por la industria pesquera, cuyas ventas se dirigen el 77% a España, 11% a Sudáfrica, 8% a Estados Unidos, 2% al Reino Unido y 2% a Asia. Sinn embargo, todos estos mercados hoy no compran absolutamente nada.
La lana ovina, el otro ingreso económico de los isleños, también se encuentra en decadencia en medio de la pandemia del COVID-19.
El gobierno de las Islas Malvinas anunció la semana pasada un programa de ayuda para los productores laneros en vista de las consecuencias generadas por la pandemia. Así, se autorizó al Departamento de Recursos Naturales a desarrollar un programa de compra de lana de la zafra actual aún sin vender, por única vez y a valores vigentes el 20 de marzo último. La comercialización de lanas se cerró en su gran mayoría y los precios se encuentran entre un 40% y 50% por debajo de un año atrás. Según datos del departamento citado el 71% de la lana permanece sin vender (5.800 fardos). 
El informe de Argentina sobre las Malvinas reveló al mismo tiempo que en 2016 se había apreciado un incremento de las ovejas sacrificadas respecto a la década analizada. Sin embargo, desde el año pasado el negocio de la lana fue decreciendo y la pandemia del COVID-19 no hizo más que acelerar esa caída exponencial. 
Las autoridades kelpers de las islas decidieron ofrecer un subsidio a los productores de lana con el programa de adquisición de la fibra que permanece sin poder vender. De todos modos, la proyección de este subsidio es incierta.
El ex legislador de Malvinas, Mike Summers, expresó a la agencia AFP que hay ayuda de Gran Bretaña para asistencia sanitaria pero no para la economía. 
El gobierno local anunció un paquete de medidas en apoyo a empresas, empleados del sector privado y hogares ajustable a los efectos económicos de la pandemia. 
“Hemos recibido ayuda del Reino Unido pero sólo para material sanitario, equipos médicos o control de hisopados por el COVID-19 pero no recibimos ayuda financiera para nuestra economía”, explicó a Infobae el ex legislador isleño y activo en la diplomacia de Malvinas, Mike Summers. 
A la vez, este isleño explicó que otra de las industrias que genera mucha incertidumbre en Malvinas es la del turismo. “Es cierto que estabamos al final de la temporada, por lo que ha habido poco efecto sobre los ingresos. Pero hay una gran incertidumbre por lo que pueda ocurrir en el futuro”,dijo. En rigor, el ingreso por el turismo constituye otro de los pilares en las islas. Según el relevamiento de la economía de las islas el ingreso por el turismo creció sustancialmente en los últimos tres años, pero con el parate por la COVID-19 no llegan más cruceros a las Malvinas. Además, muchas empresas de cruceros han quebrado y es muy probable que ese negocio se vea afectado en los próximos años dejando a las islas con otro frente de tormenta. “Es probable que la temporada turística 2019/20 se recuerde como la que cayó del acantilado en marzo”, dijo recientemente el encargado de turismo de las Islas Malvinas, Steph Middleton. Esta caída se vio reflejada en los hoteles vacíos, negocios cerrados y empresas de turismo en plena parálisis.
El aprovisionamiento de los isleños en materia de alimentos frescos y otros productos se transformó también en otro problema para la alicaída economía local. El reciente informe Pensar Malvinas desde la Universidad destaca que “la economía de las islas sufre estaciones de escasez por retrasos en los desembarcos de mercadería (principalmente en alimentos frescos y no perecederos) o por alguna alteración en la cadena de suministros que se soluciona a veces con demoras por la distancia entre los proveedores de las mercaderías y el destino final (sobre todo en el sector de construcción y rodados)”.
Sin dudas, la pandemia del COVID-19 propina duros golpes  a la economía dependiente de las Islas Malvinas, cuyos daños se agravan al rechazar la ayuda ofrecida por la Argentina.
El secretario de Malvinas de la Cancillería lamentó que los isleños se nieguen a recibir ayuda o venir a tratarse a la Argentina. “Cuando el gobierno argentino se enteró de las dificultades que tenían los isleños por el puente aéreo a Londres y otros lugares o con el aprovisionamiento de alimentos nos comunicamos con el embajador británico Mark Kent para ofrecer ayuda pero nunca hubo una respuesta oficial. Y nos enteramos que previeron un apoyo desde el Reino Unido aunque de todas maneras la Argentina autorizó vuelos humanitarios al continente”, expresó Filmus a Infobae al evaluar la situación actual en que se encuentran los isleños ante la pandemia. 

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