La exposición crónica a altas concentraciones de contaminantes por humo de leña representa un factor de riesgo adicional al COVID-19. Esta situación afecta a 28 millones de mexicanos que aún cocinan con leña y se está agravando pues, ante la crisis económica, mucha gente que cocinaba con GLP está dependiendo más de la leña, incluso en las ciudades.
El documento fue elaborado por investigadores de las siguientes instituciones:
Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dirección de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Dr. Ismael Cosío Villegas” (INER) y el Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada (GIRA)
Los autores recomiendan acciones específicas para mitigar los posibles efectos de brotes de COVID-19 incluyendo:
a- vigilancia y disposición de equipo médico básico en las clínicas rurales de las localidades;
b- reducir las concentraciones de interiores mediante programas de estufas ecológicas bien diseñados y ejecutados y
c- asegurar el abasto y acceso al GLP en las zonas periurbanas.
El texto completo que recomendamos puede consultarse en https://www.insp.mx/avisos/5386-vulnerabilidad-covid-19-poblaciones-rurales.html
