Pese a que la mayoría de los pacientes oncológicos eligen la calidad de vida (CdV) en vez de la supervivencia, el tratamiento médico a menudo desatiende tales deseos. La conducta profesional pone de relieve la brecha significativa en la atención centrada en el paciente oncológico y la toma de decisiones compartida.
El artículo que publica la revista JAMA Oncology * analiza si la decisión de los pacientes en la priorización de la CdV o la supervivencia influye en los resultados clínicos.
Las preferencias en el cáncer avanzado
Diseño y participantes
El estudio efectuó un análisis secundario exploratorio del ensayo clínico aleatorizado por conglomerados GAP70+.
Participaron adultos mayores (≥70 años) con tumores sólidos incurables o linfoma y uno o más dominios de evaluación geriátrica deteriorados, que iniciaban un nuevo tratamiento contra el cáncer sistémico.
El ensayo primario comprendió el período julio de 2014 a marzo de 2019, mientras la totalidad de los análisis secundarios se realizaron entre enero y mayo de 2025.
La investigación reveló que el 71,7 % de los 706 pacientes participantes prefería mantener su CdV antes que prolongar la esperanza de vida; por el contrario, solo el 8,4 % priorizó la supervivencia.
A pesar de las claras preferencias en el tratamiento del cáncer avanzado, los autores no observaron diferencias significativas en las tasas de supervivencia ni de hospitalización entre ambos grupos.
Los resultados indicarían que los profesionales clínicos administran tratamientos protocolizados con independencia de las preferencias de los pacientes; es decir, los sistemas actuales de atención oncológica en buena medida desatienden los objetivos individuales.
La investigación identificó además que los pacientes que priorizaron la supervivencia no vivieron más que quienes optaron por la CdV. Asimismo, quienes optaron por ella no experimentaron menos efectos secundarios ni hospitalizaciones.
El resultado señalado en el estudio como preocupante, indica que las decisiones médicas no siempre se alinean con los valores del paciente. Por consiguiente, considera que los médicos deben mejorar la comunicación sobre los objetivos específicos de la atención para garantizar que el plan de tratamiento refleje fielmente las prioridades del paciente, en lugar de ceñirse estrictamente al rigor de los regímenes intensivos habituales.
Realidad clínica y objetivos del paciente
El estudio plantea interrogantes sobre la importancia de la opinión de los pacientes en el ámbito clínico, en vista de no haber encontrado asociación entre la preferencia y las modificaciones iniciales del tratamiento.
La ausencia de diferencias en la supervivencia de los dos grupos, al ser particularmente sorprendente, sugiere que priorizar la CdV no necesariamente acorta la esperanza de vida. Sin embargo, también indica que quienes desean prolongar la vida podrían no estar logrando su objetivo con los protocolos vigentes.
Para superar la brecha, los autores remarcan la necesidad de alcanzar mejores mecanismos de comunicación y perfeccionar las evaluaciones geriátricas.
Conclusiones precisas
El estudio demostró que menos de uno de cada diez adultos mayores prioriza prolongar la supervivencia sobre mantener su CdV. La gran mayoría prefiere mantener la funcionalidad y comodidad diarias.
El análisis no encontró diferencias significativas en la supervivencia a los seis meses o al año entre los pacientes que priorizaron la CdV y los que priorizaron la supervivencia.
Los autores sugieren que los incentivos estructurales y las vías oncológicas estándar a menudo llevan a los médicos a seguir regímenes protocolizados en lugar de adaptar los tratamientos a las preferencias específicas de los pacientes.
* JAMA Oncology
Outcomes of Older Adults With Advanced Cancer Who Prefer Quality of Life vs Prolonging Survival.
A Secondary Analysis of the GAP70+ Cluster Randomized Clinical Trial
Daniel R. Richardson, Ying Wang, Marie Flannery, et al
5 de marzo, 2026
doi: 10.1001/jamaoncol.2026.0072
