El cumplimiento y adopción de las inmunizaciones vacunales constituye una estrategia indispensable para reducir el riesgo cardiovascular residual.
La Federación Argentina de Cardiología (FAC), la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y el Consejo Argentino de Residentes de Cardiología (CONAREC) definieron por común acuerdo los beneficios cardiovasculares de la vacunación en adultos.El documento Consenso sobre el rol de la vacunación en adultos para la prevención de eventos cardiovasculares que publica la revista de la FAC * especifica:
~ las infecciones pueden precipitar eventos cardiovasculares mayores, tanto durante la fase aguda como en el período de convalecencia;
~ a pesar de ser estrategias seguras y costo-efectivas, las tasas de vacunación en adultos son bajas, especialmente en pacientes de riesgo.
Al sintetizar el aporte de la investigación al conocimiento señala que las vacunas:
~ contra la influenza, neumococo, virus respiratorio sincicial, herpes zóster y COVID-19 previenen formas graves y reduce eventos cardiovasculares mayores;
~ son seguras en pacientes con tratamiento antiagregante o anticoagulante;
~ pueden administrarse a personas trasplantadas o inmunosuprimidos severos por no contener patógenos vivos;
~ contribuyen a preservar la autonomía de los adultos mayores. Ninguna cardiopatía ni comorbilidad cardiovascular representa una contraindicación.
Estímulos a profesionales, pacientes y sistema de salud
Para contribuir al cumplimiento del calendario y normas vacunales, el consenso propone:
~ Intervenciones dirigidas a pacientes [Nota aSNC: reproducido textualmente del original]
• Recordatorios personalizados mediante mensajes, correo electrónico o llamadas telefónicas para estimular la vacunación.
• Desarrollo de material educativo con lenguaje claro y sencillo (folletos, videos o infografías) resaltando beneficios y seguridad de las vacunas.
• Campañas de sensibilización comunitaria, especialmente dirigidas a adultos mayores y grupos vulnerables.
• Involucrar líderes sociales o religiosos con influencia en la comunidad para promover la vacunación entre sus miembros.
• Abordaje de la vacilación vacunal mediante estrategias empáticas, narrativas reales y mensajes personalizados que generen confianza.
• Aprovechar cada contacto con el sistema de salud para coadministrar vacunas cuando corresponda, sin condicionar la aplicación a la presentación de la libreta o a estudios serológicos.
• Incentivos económicos o beneficios concretos para individuos o núcleos familiares con alta adherencia a la vacunación (como descuentos en planes de salud, medicamentos u otros servicios).
• Premios simbólicos a individuos o familias con alta adherencia al calendario de vacunación, como certificados de reconocimiento, menciones públicas o distintivos comunitarios.
• Uso ético de herramientas de inteligencia artificial generativa (como chatbots) para brindar respuestas empáticas, adaptadas al perfil del usuario, y basadas en información actualizada.
~ Intervenciones dirigidas al personal de salud [Nota ídem ant.]
• Capacitación continua, tanto en aspectos técnicos como en habilidades de comunicación, con información adaptada según la especialidad y rol de cada profesional.
• Sistemas de alerta clínica o recordatorios automáticos en la historia clínica electrónica.
• Registro sistemático del estado de vacunación de cada paciente.
• Incremento del tiempo de consulta, para fomentar el abordaje de esta temática.
• Incentivos económicos (honorarios diferenciados o reducción de cargas impositivas) u otros beneficios concretos (puntajes para recertificación, distinciones públicas, acceso preferencial a recursos del sistema) por la prescripción de vacunas incluidas en el calendario nacional de vacunación, o considerados medicamentos esenciales.
• Premios simbólicos o reconocimientos institucionales a profesionales o equipos de salud con altas tasas de vacunación en su población asignada (ej. diplomas, distinciones internas, menciones en reuniones científicas).
• Auditoría periódica con retroalimentación constructiva (feedback) a los equipos sobre sus tasas de vacunación, y los objetivos buscados.
~ Intervenciones sobre el sistema de salud [Nota ídem ant.]
• Integración sistemática de la vacunación en las consultas rutinarias, a través de protocolos estandarizados o checklists para cada especialidad.
• Registros nacionales electrónicos unificados y de fácil acceso, que permitan el seguimiento individualizado y la recuperación de esquemas de vacunación incompletos.
• Vacunación en lugares alternativos al sistema de salud tradicional, como centros comerciales, plazas, clubes, centros religiosos u otras áreas concurridas, y con horarios extendidos.
• Simplificar el acceso a determinadas vacunas, permitiendo la aplicación sin necesidad de prescripción médica ni presentación de libreta de vacunación, cuando sea seguro hacerlo.
• Incentivos institucionales, económicos o simbólicos, para servicios o centros que logren niveles elevados de cobertura vacunal.
Priorizaciones con evidencias
Nivel A
Priorizar la vacunación anual contra influenza para todos los individuos con enfermedades cardiovasculares.
Nivel B
Priorizar la administración de la vacuna conjugada 20-valente contra neumococo a todos los individuos con enfermedades cardiovasculares.
Vacunar a los individuos con enfermedades cardiovasculares con las vacunas contra el Virus Respiratorio, Herpes Zóster y COVID-19.
En personas anticoaguladas, no diferir la vacunación por asociarse con la no concreción de la inmunización. La única precaución requerida es asegurar una hemostasia local durante al menos 2 minutos.
Las alergias leves o moderadas a cualquier sustancia, incluyendo el desarrollo de urticaria, no constituyen una contraindicación ni deben retrasar la administración de ninguna de las vacunas incluidas en el presente consenso.
Vacunar anualmente contra influenza a todo el personal de salud (médico y no médico), independientemente de sus factores de riesgo.
Nivel C
Aplicar una dosis de vacuna doble adulto (dT) cada 10 años en adultos con cardiopatía, al igual que en la población general.
Mantener una comunicación empática con quienes manifiesten vacilación vacunal, explicando de forma clara sus beneficios más allá de la prevención de enfermedades infecciosas.
Todo el personal de salud debe participar activamente en la educación de colegas y pacientes con el objetivo de reducir la vacilación vacunal y contribuir a mejorar las coberturas de vacunación en la población general.
* Revista de la Federación Argentina de Cardiología
Documento de Consenso sobre el rol de la vacunación en adultos para la prevención de eventos cardiovasculares. Posicionamiento conjunto de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y el Consejo Argentino de Residentes de Cardiología (CONAREC)
SEBASTIÁN GARCIA-ZAMORA1,2, LAURA PULIDO3, MARÍA INÉS SOSA LIPRANDI2, FRANCISCO NACINOVICH4, FACUNDO J. BALSANO5, JUAN JOSÉ HERRERA PAZ2, GASTÓN PROCOPIO2, GUILLERMO CURSACK1, JOSÉ PICCO2, GUSTAVO CEREZO1, LUIS CICCO1, DANIEL STECHER4, CLAUDIO MORÓS1, DANIELA GARCIA BRASCA1, NATALIA COCCO1, LUCIA DANA2, MARISA PACHECO OTERO2, MARIO C. SPENNATO2, GERARDO ZAPATA1, ÁLVARO SOSA LIPRANDI1,2
Vol 54; 2 de septiembre 2025
https://revistafac.org.ar/ojs/index.php/revistafac/issue/view/65
Filiación de las autoras y autores:
1- Federación Argentina de Cardiología (FAC),
2- Sociedad Argentina de Cardiología (SAC),
3- Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR),
4- Especialista en Infectología,
5- Consejo Argentino de Residentes de Cardiología (CONAREC)
