Las evidencias sustanciales que respaldan la vacunación materna contra la COVID-19 incluyen la disminución del riesgo de COVID-19 grave durante el embarazo, la enfermedad prolongada en la madre y los resultados neonatales adversos.
La posibilidad de muerte fetal en el primer trimestre del embarazo después de repetir una dosis de la vacuna de ARNm no aumentó en particular; el estudio tampoco encontró riesgos especiales de defectos congénitos estructurales.
Pese a los alentadores resultados, la disminución de las tasas de vacunación en las mujeres embarazadas continúa siendo motivo de preocupación. El artículo que publica la revista Clinical Microbiology and Infection * evalúa el riesgo de defectos congénitos estructurales importantes en el primer trimestre del embarazo tras la revacunación con dosis de ARNm contra la COVID-19. La investigación utilizó registros nacionales de vacunación y bases de datos de reclamaciones de atención médica.
La cohorte poblacional incluyó a todos los bebés nacidos de madres singapurenses (ciudadanas/residentes permanentes) de 18 a 50 años que recibieron -entre julio de 2021 y diciembre de 2023- al menos una dosis de vacuna con la última menstruación.
La Agencia de Enfermedades Transmisibles de Singapur, responsable del trabajo, dispuso de los datos proporcionados por el registro nacional de vacunación y el de reclamaciones de atención médica.
Las tasas de malformaciones congénitas estructurales graves evaluaron 47.665 bebés de madres que habían recibido con anterioridad una o más dosis de la vacuna de ARNm contra la COVID-19.
El seguimiento de al menos un año de todos los bebés culminó el 6 de octubre de 2025.
Anomalías semejantes
En total, el 11,2% de las madres recibieron vacunaciones repetidas contra la COVID-19 mediante la vacuna de ARNm durante el primer trimestre, de las cuales el 9,9% recibió la vacuna bivalente (de dos cepas), el 6,8% dosis de refuerzo (un total de al menos tres dosis) y el 23,2% segundas dosis. Durante ese período del embarazo, el 1,1% de los bebés nacidos vivos de madres revacunadas registraron malformaciones congénitas estructurales importantes en comparación con el 1,2% de los nacidos de madres no revacunadas.
Las anomalías prevalentes correspondieron a las extremidades, seguidas de las cardiopatías congénitas.
En comparación con la ausencia de vacunación, el riesgo de un defecto congénito estructural grave no aumentó significativamente tras la vacunación repetida.
Los autores tampoco observaron un riesgo mayor de defectos congénitos tras la revacunación con formulaciones bivalentes o anteriores, si bien los intervalos de confianza fueron amplios debido al número relativamente pequeño de madres revacunadas con fármacos actualizados.
El estudio destaca no haber detectado riesgo significativamente mayor de defectos congénitos estructurales importantes después de la revacunación de madres con o sin infección de COVID-19.
Confirman la revacunación en el embarazo
Los análisis de sensibilidad mostraron que el riesgo de defectos congénitos después de la revacunación hasta las 20 semanas de gestación, no difirió en comparación con el de las madres no vacunadas.
El riesgo de defectos congénitos estructurales importantes después del refuerzo hasta las 20 semanas de gestación, careció de importancia respecto al de los bebés de madres completamente vacunadas sin dosis de refuerzo.
La cuantificación del efecto potencial de los embarazos no detectados que terminan en muerte fetal, permitió calcular que la razón de prevalencia corregida para los defectos congénitos estructurales importantes pasó de 0,97 a 1,14 para el escenario modelado extremo.
Los autores señalan que la probabilidad de nacimiento vivo fue de 55 % y 80 % para fetos no expuestos con y sin defecto, respectivamente, y disminución absoluta del 20 % en la probabilidad de nacimiento vivo entre las madres que reciben la vacuna de ARNm.
La evaluación directa de la muerte fetal como resultado independiente, concluyó que el riesgo del embarazo en el primer trimestre no aumentó en especial después de repetir la vacunación contra la COVID-19 con una dosis de ARNm.
Al finalizar, el artículo subraya la seguridad de la vacunación materna con dosis de refuerzo actualizadas estacionalmente durante la endemicidad.
* Clinical Microbiology and Infection
Risk of major-structural-birth-defects following repeat mRNA COVID-19 vaccination in the first trimester: a population-based cohort study
Liang En Wee, Muhammad Ismail Bin Abdul Malek, Reen Wan Li Ho, e Tao Lim, Calvin Chiew, Russell Jingxian Li, Chia Yin Chong, Mahesh Choolani, David Chien Boon Lye, Kelvin Bryan Tan
27 de marzo, 2026
