Noticia biomédica en proceso editorial, aSNC; 31 de julio, 13:50hs.
La reducción del sodio combinada con el aumento de la ingesta de potasio puede ser la mejor alternativa para el tratamiento de la hipertensión.
Así como las directrices de salud pública destacan la importancia de reducir el consumo de sodio para disminuir la hipertensión y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, el estudio propone cambiar esa exclusiva indicación para incluir el aumento en la ingesta de potasio como sustituto de la sal.
El artículo de la revista The American Journal of Clinical Nutrition * analiza las recomendaciones actuales sobre la ingesta de sodio y potasio, las estrategias para reducir el sodio y aumentar el potasio y las futuras líneas de investigación afines al tema.
El consumo excesivo de sodio y el insuficiente de potasio representan factores modificables importantes que inciden en la hipertensión arterial, enfermedad que afecta a más de 1280 millones de adultos.
Si bien el consumo promedio de sodio se mantiene por encima de las recomendaciones, el de potasio permanece por debajo de los niveles óptimos. Los autores aclaran que los índices corresponden tanto a países desarrollados como de ingresos medios a bajos.
Los fabricantes de alimentos utilizan cloruro de potasio (ClK) y otros ingredientes que contienen potasio como una manera de reducir el sodio a lo largo de los años, pero los nuevos conocimientos sobre la eficacia del potasio en la reducción de la presión arterial exigen la consideración conjunta del sodio y el potasio cuando se elaboran recomendaciones de salud pública.
El estudio afirma que la experiencia y las evidencias disponibles permiten cambiar el enfoque, pasando de la exclusiva reducción significativa del sodio a incluir la estrategia complementaria de aumentar la ingesta de potasio.
Los alimentos ricos en potasio incluyen frutas, verduras, legumbres y lácteos. En vista de que existe un nivel máximo de sales de potasio posibles de añadir a los alimentos (antes de la detección del sabor metálico), los fabricantes deben controlar con cuidado el equilibrio de ambos elementos en sus productos.
Los autores concluyen que la reducción del sodio en la dieta es una estrategia fundamental para la prevención y el control de la hipertensión. Sin embargo, las evidencias últimas respaldan la necesidad de ampliar el enfoque vigente centrado en la reducción del sodio, para conceder la misma importancia al aumento de la ingesta de potasio.
* The American Journal of Clinical Nutrition
Rethinking the impact of dietary sodium and potassium on blood pressure to advance public health
Primer autor: Naomi K Fukagawa1, Paul A Welling, Janice Johnson, Kristin Reimers, Soo-Yeun Lee, Patricia Zecca
1- Department of Medicine, University of Vermont, Burlington, EE.UU.
Agosto 2026; Vol 124 (2)
doi: 10.1016/j.ajcnut.2026.101396
