Las dificultades alimentarias (DA) en la infancia impactan en la nutrición, el desarrollo del niño y el bienestar familiar; el manejo del problema requiere un modelo clínico basado en el trabajo interdisciplinario, con énfasis en la atención primaria, la formación profesional y la participación activa de las familias.
El artículo que publica la Revista de Gastroenterología de México * propone enfrentar las DA de la infancia mediante la actualización de instrumentos clínicos y conceptos que optimicen la toma de decisiones y el trabajo colaborativo. Ante la variedad de enfoques diagnósticos y la falta de consensos regionales, los autores sugieren armonizar definiciones, criterios y estrategias terapéuticas para favorecer la práctica clínica, facilitar la investigación multicéntrica y mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
Prevalencia y presentación
Las DA afectan entre el 25 y el 45% de los niños sanos y hasta el 80% en los casos con alteraciones del neurodesarrollo3. El inicio habitual después del primer año de vida se caracteriza en signos como selectividad alimentaria, ingesta oral limitada, rechazo a probar nuevos alimentos, tiempos de alimentación prolongados y comportamientos disruptivos durante las comidas.
En casos crónicos, las manifestaciones perduran luego de los 3 meses e interfieren con el crecimiento, la dinámica familiar y la participación social del niño.
El intento de categorizar las DA en pediatría desde distintas perspectivas ofrece definiciones utilizadas en la literatura cuya heterogeneidad ilustra no solo la variedad del enfoque diagnóstico sino también la necesidad de nomenclatura común.
Factores de riesgo
La revisión de la evidencia muestra que las DA responden a un modelo multifactorial. Entre los factores biológicos destacan prematuridad, enfermedades gastrointestinales crónicas y alteraciones neuromotoras; como factores conductuales incidentes, citan entre otros a la alimentación forzada, la falta de estructura en las comidas o uso de distractores y el trastorno de espectro autista. Los antecedentes familiares de trastornos y/o DA, ambientes familiares con alta carga de estrés y rutinas inestables, también influyen directamente en la dinámica cuidador / niño durante la alimentación.
Desde una perspectiva evolutiva, el retraso en la transición de texturas o en el inicio de la alimentación complementaria tardía puede impactar en el desarrollo de la masticación, posteriormente relacionada con trastornos del lenguaje y aceptación de nuevos alimentos.
Evaluación diagnóstica
La evaluación persigue el abordaje integral para identificar aspectos clínicos que ameriten intervención especializada. La primera incluye historia clínica detallada, valoración antropométrica, análisis del desarrollo sensorio/ motor, historia alimentaria y estudios complementarios (paraclínicos, entre otros)24. La observación directa de la conducta alimentaria, incluyendo interacción con el cuidador, respuesta a los alimentos y uso de distractores ofrece información valiosa. En algunos casos, los autores recomiendan complementar con cuestionarios validados aplicados por terapeutas ocupacionales o psicólogos.
La evaluación clínica puede orientar la derivación a otras especialidades en caso de signos como disfagia, acumulación oral persistente, neumopatía por aspiración, pérdida de peso o rechazo persistente de líquidos.
Abordaje terapéutico
La planificación por etapas y la adaptación al paciente, permite articular cuatro abordajes:
1. Médico
para la corrección de causas orgánicas, manejo del dolor y evaluación de medicamentos que puedan afectar el apetito o causar molestias digestivas y considerar el uso de suplementación oral. Es importante tratar afecciones digestivas como vómito y estreñimiento.
2. Nutricional
destinado a mejorar el estado nutricional sin forzar la ingesta. Los autores recomiendan la exposición progresiva a alimentos nuevos, corrección de déficits nutricionales específicos y considerar la suplementación de macro y micronutrimentos.
El estudio especifica que la alimentación debe ofrecerse en 4-6 tiempos al día, en ambientes sin presión ni distractores, con tiempos de comida limitados a 20-30 minutos. .
3. Psicosocial:
3.1. Intervención conductual para establecer rutinas, disminuir conductas de evitación y favorecer la autonomía. El manejo de trastornos como el autismo y otros trastornos psicológicos y psiquiátricos deben ser considerados en el plan.
3.2. Intervención familiar con el fin de educar a los cuidadores sobre prácticas adecuadas que eviten la presión o castigos durante las comidas y promuevan la participación activa del niño en la preparación y selección de alimentos.
4. Terapias complementarias
que faciliten la integración sensorial y desarrollo de habilidades motoras finas; la foniatría y logopedia para evaluar la mecánica deglutoria, la motricidad oral y adopción de texturas o utensilios, según los casos.
El continuo seguimiento debe ajustarse a la respuesta clínica; la reevaluación de objetivos individualizados permite adecuar el plan terapéutico sin sobrecargar a la familia.
Diseño y resultados
La revisión narrativa llevada a cabo por el Grupo de Trabajo sobre Dificultades Alimentarias de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (LASPGHAN), incluyó la consulta en bases de datos de la literatura biomédica en castellano, inglés y portugués publicada entre enero de 2000 y abril 2025.
El resultado ofreció artículos originales, revisiones narrativas y sistemáticas y publicaciones relevantes sobre modelos diagnósticos y terapéuticos. Fueron excluidos los estudios centrados exclusivamente en adolescentes y los correspondientes a trastornos de la conducta alimentaria según los criterios del manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5).
* Revista de Gastroenterología de México
Dificultades alimentarias en la infancia: revisión narrativa y propuesta de abordaje interdisciplinario
V. Hernández-Rosilesa a, A. Carias-Domínguezb,c, G. Baules de Arrochad, J.F. Garcés-Camachoe, M. Fisbergf, M.C. Bages-Mesag, M. Higuera-Carillog,h, W. Daza-Carreñoi, J. Hoj, M. Alfaro-Hurtadok, C.L. Taquez-Castrol,m, V. Silva-Weffortn, M.S. Peredoo, S. Peña-Hernándezp, M.C. Sanabriaq, L. Escobedo-Berumenr, L. Ladinos, S. Sanjuanelo-Camargot, A.M. Pazmiñou, A. Zambrano-Rivasv...en representación del Grupo de trabajo sobre Dificultades Alimentarias, Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, LASPGHAN
Junio 2026; Vol 91 (2)
DOI: 10.1016/j.rgmx.2026.03.002
a- Primer autor: Departamento de Gastroenterología y Nutrición, Instituto Nacional de Salud, Hospital Infantil de México Federico Gómez, Ciudad de México, México
