El nuevo test denominado ELA CHEMSTRIP permite diagnosticar a personas que están cursando la infección, tengan síntomas o no, con un 95,5% de sensibilidad. Fue desarrollado por investigadores de la universidades de Quilmes y San Martín, junto a dos empresas biotecnológicas.
El test ELA CHEMSTRIP detecta el SARS-Cov-2 en muestras de hisopados, tiene la particularidad de requerir un equipamiento sencillo y arroja resultados cuatro veces más rápido que la prueba PCR.
El test molecular fue aprobado recientemente por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
"Se pasa un hisopo por la nariz hasta la garganta del paciente y se obtienen sus células. Después se procesan esas células para que liberen el ARN del virus si estaban infectadas. El siguiente paso es garantizar que el virus sea detectable", describió Diego Comerci, investigador del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) de la UNSAM y coordinador del desarrollo.
Comerci, explicó además que para la detección del SARS-Cov-2 se aplica la tecnología ELA (Easy Loop Amplification) que permite "amplificar" la presencia del virus, "por mínima que sea".
En este paso lo que se hace es incorporar un complejo enzimático e incubar el virus a 60° durante una hora para amplificarlo exponencialmente y que pueda ser detectado en el siguiente paso.
"El diagnóstico concluye con una tira reactiva que al entrar en contacto con el ARN viral amplificado muestra dos bandas coloreadas. Si el virus no estaba presente, la tira muestra una sola banda y significa que el paciente no está infectado", describió Comerci.
El investigador aseguró que "el objetivo era garantizar la soberanía sanitaria sobre los diagnósticos de COVID19. Para eso teníamos que desarrollar un kit con los mejores estándares de calidad y producir localmente todos los insumos necesarios". Indicó también que el "test que desarrollamos da el resultado casi cuatro veces más rápido que los test RT-PCR y permite descentralizar aún más los testeos".
Desde el punto de vista productivo, cada uno de los tres pasos del kit (hisopado y extracción del ARN del virus, amplificación del ARN viral, y diagnóstico con tira reactiva), implican un producto diferente.
"Los pasos 1 y 3 tienen algunos insumos importados, pero en conjunto el kit tiene un 80% de componentes nacionales", sostuvo por su parte Andrés Ciocchin otro de los investigadores de la UNSAM.
Las pymes asociadas al proyecto estarían en condiciones de producir 80.000 kits diagnósticos por mes.
"Para saber si una persona que no presenta síntomas se recuperó del virus SARS-CoV-2 hay que utilizar otro tipo de test, denominado serológico, que miden la presencia de anticuerpos en sangre", explicaron.
El desarrollo, que se realizó en tiempo un poco más de dos meses, contó con financiamiento específico de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de Presidencia de la Nación, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y de la Agencia I+D+I.
Además de Comerci y Ciocchini, del IIB de la UNSAM participó también Juan Ugalde, en tanto que del equipo de investigadores del CONICET en la UNQ formaron parte Marcos Bilen, Daniel Ghiringhelli, Cristina Borio y Ana Ventura, además de una decena de investigadores y técnicos de las pymes de base tecnológica.
