Noticia biomédica en proceso editorial, 31 de agosto, 20:08hs; aSNC.
Más de dos tercios de los nuevos medicamentos aprobados en 2024 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) fueron autorizados en base a los resultados de un solo estudio.
El análisis informa que el número de estudios utilizados para otorgar la aprobación disminuyó de manera constante desde 2016, así como también muestra un fuerte aumento de ensayos patrocinados por la industria, disminución del patrocinio concedido por el Estado a través de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE.UU. y retrasos en la comunicación pública de los resultados.
El artículo de la revista especializada PLOS One * evalúa las tendencias en el número y patrocinio de los ensayos clínicos utilizados por la FDA para las aprobaciones de nuevos fármacos. Entre los años 2016 a 2024, el número de aprobaciones de nuevos fármacos por la FDA aumentó, mientras que disminuýo la cantidad de ensayos que las respaldaban.
Controles fiables
Requerir al menos dos estudios para la aprobación refleja el principio científico fundamental de la replicación. Un segundo estudio ayuda a confirmar que los hallazgos del primero son fiables y no son producto del azar o sesgos.
La observación de la disminución en el número de ensayos utilizados en las aprobaciones de fármacos por la FDA de 2016 a 2024 plantea consideraciones importantes para el proceso regulatorio y las estrategias de desarrollo de medicamentos. Por otra parte, los datos revelan retrasos constantes en la presentación de los resultados, con tiempos promedio que superan el año. La demora podría obstaculizar la evaluación oportuna de la seguridad y eficacia de los fármacos, con afectación del proceso de toma de decisiones regulatorias.
La combinación de menos ensayos de respaldo y retrasos en la presentación de resultados plantea interrogantes sobre la transparencia y la solidez de la base de evidencia con visibilidad pública.
Ley permisiva
La disminución en el número de estudios coincidió con la implementación de la Ley de Curas del Siglo XXI (The 21st Century Cures Act) promulgada en 2016 para acelerar el desarrollo de nuevos medicamentos y dispositivos para la salud.
Si bien anteriormente la FDA podía aprobar un fármaco basándose en los resultados de un ensayo debidamente diseñado, la Ley de Curas otorgó mayor flexibilidad al considerar incluso estudios individuales.
En la práctica, aumentó la preocupación en la dependencia creciente de un menor número de estudios pivotantes, particularmente en contextos donde se aplican la aprobación acelerada y los criterios de valoración indirectos.
Las implicaciones del patrocinio y la financiación son cruciales para comprender los posibles sesgos e influencias que pueden afectar la integridad de los ensayos clínicos.
La cada vez más dominante financiación de la industria, suscita inquietudes sobre la objetividad de las investigaciones, influidas por intereses creados en conseguir resultados favorables que aceleren las aprobaciones.
Los posibles conflictos de interés pueden priorizar la rapidez sobre la rigurosidad en el proceso de evaluación, especialmente con las normas establecidas por la Ley citada que permiten aprobaciones aceleradas. Además, la diversificación de las fuentes de financiación, incluidas las colaboraciones entre la industria, las agencias gubernamentales y las instituciones académicas, introduce complejidades en las garantías de transparencia y rendición de cuentas de los datos surgidos en los ensayos.
Detalles de la evaluación
El presente estudio, dirigido por investigadores de la Universidad de Stanford, EE.UU., analizó 6.763 ensayos relacionados con aprobaciones de la FDA desde el 1 de enero de 2016 hasta el 31 de diciembre de 2024.
Las aprobaciones fueron catalogadas según el número de estudios que utilizaron, los patrocinadores y el lapso de tiempo transcurrido entre la finalización del ensayo y la publicación de sus resultados.
Por cada medicamento aprobado, los autores obtuvieron datos sobre el momento y las características de cada estudio asociado, incluida las fechas en que se publicó por primera vez, la de inicio, finalización principal y, si correspondía, la fecha en que los resultados se informaron.
Cifras en descenso
En 2016, el número medio de estudios que respaldaban una aprobación fue de 3,41. La cifra descendió a 1,50 en 2022 y a 1,39 en 2024.
El artículo aclara que en 2023 la media de aprobación fue de 2,49, debido a un valor único atípico correspondiente a nueve ensayos; si este valor especial fuera excluido, el número 1,85 sería la media del año.
La preocupante práctica en crecimiento de aprobar medicamentos en base a un solo ensayo clínico permite que los productos lleguen al mercado sin confirmación independiente de los resultados.
La tendencia a la baja también quedó reflejada en la proporción de aprobaciones respaldadas por múltiples estudios. Mientras en 2016, el 59,1% de los nuevos fármacos alcanzaron aprobación basándose en tres o más ensayos clínicos, en 2024, la cifra descendió al 5,6%. En el mismo año, el 69,4% de los dispositivos sanitarios se aprobaron en base a un solo estudio.
Creciente financiación de la industria
En 2016, los estudios financiados por la industria representaron el 44,6% de la investigación asociada a las aprobaciones, en comparación con el 80,4% en 2024. En contraste, los estudios patrocinados por los NIH u otras fuentes estatales representaron menos del 3% de la financiación total correspondiente al período bajo análisis.
Demoras en publicar resultados
La evaluación de las importantes demoras en la publicación de resultados muestra que el número promedio de días entre la fecha de finalización de un estudio y la difusión pública de sus resultados aumentó entre 2016 y 2023 de 682 a 728. La demora exhibe una variabilidad considerable entre ambos periodos.
Los autores aclaran que pese a los períodos de extensión y reducción del tiempo necesario para publicar los resultados, el promedio mantuvo una constante superior al año para los trabajos con resultados disponibles durante los años observados.
Fortalezas y limitaciones
Pese a que el análisis no examina si las prácticas actuales aumentan los riesgos de los pacientes, los hallazgos resaltan la necesidad de una mayor transparencia y regulaciones más estrictas.
Para mantener la integridad del proceso de aprobación de medicamentos, los autores consideran que, en adelante, será crucial establecer políticas que refuercen la vigilancia durante la comercialización, exijan resultados oportunos y completos de los ensayos y apoyen la investigación clínica independiente.
Los autores reconocen que la condición de observacional, les impidió demostrar que la Ley de Curas del Siglo XXI haya sido la causa del descenso. A pesar de la limitación, los investigadores señalan que los cambios podrían deberse a los tipos de fármacos en elaboración, la evolución de los diseños de los ensayos clínicos y las transformaciones en el proceso general del desarrollo de productos.
Agregan además que la FDA solo informe acerca de medicamentos aprobados, limita la información pública sobre productos evaluados pero no aprobados. De manera similar, un número considerable de nuevas moléculas se descartan debido a resultados nulos o negativos en los ensayos clínicos.
El análisis de los estudios utilizados depende de la calidad de la información provista por ClinicalTrials.gov, base de datos supervisada por expertos de la Biblioteca Nacional [de EE.UU.] de Medicina, pero con entradas no son revisadas por pares.
* Plos One
Changes in evidence used for FDA Novel Drug Approvals: 2016-2024
Aditya Narayan, Veronica L. Irvin, Amanda J. Koong, Sujin Song, Robert M. Kaplan
26 de agosto, 2026
Filiación de los autores y autoras:
Aditya Narayan: Stanford University School of Medicine, Clinical Excellence Research Center, Palo Alto, California, EE.UU.
Veronica L. Irvin: Oregon State University, College of Health, Corvallis, Oregon, EE.UU.
Amanda J. Koong: McGovern School of Medicine, Houston, Texas, USA and UCLA, Fielding School of Public Health, Los Angeles, California.
Sujin Song: Stanford University School of Medicine, Clinical Excellence Research Center, Palo Alto.
Robert M. Kaplan: Stanford University School of Medicine, Clinical Excellence Research Center, Palo Alto.
