Noticia biomédica en proceso editorial, 4 de octubre, 22:30hs; aSNC.
Las admisiones hospitalarias por el virus de la hepatitis E (VHE) muestran una tendencia creciente en contraste con el descenso del virus de la hepatitis A (VHA).
En España, los pacientes ingresados por hepatitis E, presentan peores resultados clínicos intrahospitalarios, con mayores tasas de insuficiencia hepática y mortalidad vinculadas a condiciones de inmunosupresión.
El artículo que publica la revista Journal of Medical Virology * examinó la evolución de los ingresos y los factores asociados a complicaciones graves por VHA y VHE para generar estimaciones contemporáneas de incidencia en el país.
La investigación permitió concluir que los pacientes con VHE tienen un perfil clínico marcadamente más envejecido y con mayores comorbilidades crónicas que los afectados por VHA.
Además, determinó que todas las admisiones que desarrollaron insuficiencia hepática aguda contaban con enfermedad hepática crónica previa, con registros de tasas de mortalidad e ingresos en cuidados intensivos significativamente más elevados en el grupo con VHE.
Actual situación
La hepatitis viral aguda sigue representando un desafío para la salud pública en los países industrializados debido a los cambios epidemiológicos recientes. Tradicionalmente, el VHA se asoció a la transmisión fecal-oral en poblaciones jóvenes, pero las mejoras sanitarias y las estrategias de vacunación han modificado su incidencia. Por su parte, la relevancia clínica del VHE ha aumentado en Europa debido a la transmisión zoonótica alimentaria.
Con la introducción de tratamientos eficaces para el virus de la hepatitis C (VHC) y la vacunación universal contra el virus de la hepatitis B (VHB), el panorama de las enfermedades hepáticas virales ha cambiado en los países de altos ingresos.
A medida que las etiologías históricamente dominantes retroceden, las infecciones por el virus de VHA y VHE, clásicamente transmitidas por vía entérica, han surgido como causas cada vez más relevantes de hospitalización [1–4]. En España, como en otros países occidentales, la transmisión del VHA se produce predominantemente a través del contacto sexual entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y, con menos frecuencia, a través del contacto doméstico o la ingestión de alimentos o agua contaminados.
Si bien las hospitalizaciones por VHA han disminuido, los brotes continúan, especialmente en 2016-2017 y entre HSH y migrantes de regiones con cobertura de vacunación subóptima, factores que respaldan la inmunización dirigida.
En Europa, la mayoría de las infecciones por VHE clínicamente significativas se deben al genotipo 3 y están vinculadas a la exposición zoonótica o transmitida por los alimentos, particularmente entre las personas mayores y aquellas con comorbilidades. Las hospitalizaciones por VHE en España aumentaron sustancialmente de 0,22 por millón de habitantes en 1997 a 2,95 en 2019.
Los pronósticos de ambas infecciones en pacientes inmunodeprimidos o con hepatopatías de base requieren una monitorización actualizada para optimizar la vigilancia epidemiológica.
Detalles del ensayo
La investigación del Servicio de Medicina Interna del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana, Madrid, España, analizó 6.477 admisiones únicas registradas en los datos hospitalarios nacionales [de España] entre 2016 y 2023; de las cuales 5.306 correspondieron a VHA y 1.191 a VHE.
Los pacientes con VHA presentaron una media de edad menor (39,5 años) frente a los afectados por VHE (59,8 años), con un predominio general de varones en ambas cohortes.
Las condiciones de base revelaron que el 45,7% de los ingresados por VHE padecía inmunosupresión y el 32,7% presentaba hepatopatías crónicas.
Opiniones diversas
El análisis de los datos abre debates sobre el manejo clínico diferenciado según el perfil del huésped y las condiciones específicas de inmunosupresión.
Los resultados sugieren que el envejecimiento de la población ingresada por VHE agrava la severidad de los cuadros debido a la fragilidad biológica subyacente.
Existe consenso en que el impacto del VHA está más acotado por la inmunidad comunitaria, aunque exige un control estricto en pacientes con VIH.
La polémica también incluye la necesidad de estandarizar el cribado sistemático del VHE ante elevaciones inexplicables de transaminasas en pacientes inmunodeprimidos.
Trascendencia del estudio
Según los autores, el estudio aporta una de las perspectivas más amplias y recientes sobre el comportamiento de las hepatitis A y E en el sur de Europa. Consideran que principal trascendencia radica en confirmar el cambio de tendencia epidemiológica, donde el VHE consolida su rol como causa relevante de hospitalización severa.
Al demostrar que las peores evoluciones intrahospitalarias ocurren en pacientes mayores y con patologías hepáticas previas, la investigación ofrece bases para la medicina personalizada y robustece los sistemas de vigilancia epidemiológica de España.
Al mencionar las limitaciones de la investigación; el artículo destaca:
la naturaleza retrospectiva del registro nacional que puede contener errores de codificación subyacentes;
la falta de datos detallados sobre la carga viral o los genotipos específicos de los virus estudiados;
la ausencia de información sobre el mecanismo exacto de transmisión en cada paciente ingresado;
el subdiagnóstico potencial de casos leves de VHE que no requirieron hospitalización.
* Journal of Medical Virology
Hospital Admissions for Hepatitis A and E in Spain: Nationwide Trends and In-Hospital Outcomes
Mario Martín-Portugués, Jorge Esteban-Sampedro, Alejandro Muñoz-Serrano, Natalia Vicente-López, Patricia Mills-Sánchez, Laura Dorado-Doblado, Carmen de Mendoza, Vicente Soriano, Víctor Moreno-Torres
22 de septiembre, 2026; 98 (9)
