Ilustración artística: Aldo Isassi, Dolor de espalda, acrílico sobre tela.
Las intervenciones no farmacológicas y no quirúrgicas recomendadas por las guías clínicas, entre ellas la educación, el apoyo psicológico, el yoga, la acupuntura y el ejercicio, ofrecen una relación favorable entre costo y efectividad para el tratamiento de la lumbalgia. Los autores recomiendan ampliar las opciones a países de ingresos bajos y medios, en vista de que todas las evidencias del estudio corresponden a países de ingresos altos.
El artículo Cost-effectiveness of recommended interventions for managing low back pain... que publica la revista PLOS Medicine * reúne la evidencia económica para comparar la atención habitual con las intervenciones contra la lumbalgia avaladas por guías clínicas.
Los propósitos del estudio identifican las opciones que ofrecen el mejor valor por dinero invertido, estima los costos directos e indirectos asociados con cada tratamiento y aporta información útil a quienes deciden la política de financiamiento sanitario. La síntesis cobra especial relevancia ante la necesidad de definir paquetes esenciales de atención dentro de la cobertura sanitaria universal, ámbito donde los recursos limitados obligan a priorizar intervenciones con beneficios clínicos demostrados y costos sostenibles.
Carga y antecedentes
La lumbalgia constituye la principal causa mundial de años vividos con discapacidad, con repercusiones económicas que exceden los gastos directos del sistema sanitario y alcanzan a los individuos, los empleadores, los servicios sociales y la sociedad en su conjunto.
Australia destinó cerca de 2.500 millones de dólares estadounidenses (US$)** a los costos directos de los problemas de espalda durante el período 2020/21, cifra equivalente al 2,2% del gasto sanitario total del país. Un metanálisis de 2023 sobre la carga económica global estimó costos anuales por paciente de US$9.231 en gastos directos, los que sumados a indirectos ascendió a US$10.143 dólares.
Las guías clínicas recomiendan, por lo general, brindar consejos y estrategias educativas, promover la reincorporación a la actividad física y al ejercicio, junto con el apoyo al autocontrol de los síntomas para mejorar la funcionalidad de los pacientes.
Los medicamentos, si bien pueden resultar necesarios en cuadros agudos o crónicos, su utilización debe ser prudente y no constituir el eje del cuidado. Las inyecciones espinales quedan reservadas para casos con indicación clínica clara y escasa respuesta a medidas no invasivas.
Una revisión sistemática de 2011, basada en 26 trabajos, respaldó la rentabilidad de la rehabilitación interdisciplinaria, el ejercicio, la acupuntura, la manipulación espinal y la terapia cognitivo conductual, aunque con comparadores muy heterogéneos. Trabajos posteriores, publicados entre 2017 y 2018, evaluaron por separado el ejercicio, la rehabilitación biopsicosocial multidisciplinaria y las terapias combinadas, mientras que ninguna revisión había analizado aún el conjunto de intervenciones incluidas en las guías contemporáneas frente a la atención habitual.
Diseño y hallazgos
Investigadores de Sídney, Australia, junto con colegas de Coventry, Reino Unido, revisaron diez bases de datos electrónicas hasta febrero de 2026 en busca de evaluaciones económicas de tratamientos para la lumbalgia inespecífica en adultos. El criterio principal contempló el costo incremental por año de vida ajustado por calidad y a precios de 2024, cuyo umbral de disposición a pagar equivalía a unos US$25.600, valor de referencia del instituto británico NICE.
Veinte publicaciones que involucraron a 14.884 participantes de nueve naciones desarrolladas, cumplieron los requisitos. La mitad de los trabajos abordó cuadros crónicos con más de tres meses de evolución.
Superaron a la atención habitual, tanto en eficacia como en menores costos, los tratamentos de yoga, acupuntura, terapia cognitivo conductual, apoyo al autocontrol, educación para reducir el miedo y reducción del estrés basada en la atención plena.
Catorce de 18 comparaciones resultaron rentables desde la perspectiva sanitaria, 15 de 19 desde la social y 11 de 14 desde la del financiador; el masaje constituyó el único caso donde la atención habitual dominó a la intervención evaluada.
Patrón de valor
Los hallazgos revelan un patrón coherente: numerosas intervenciones de modalidad única o multimodales, administradas por profesionales clínicos, representan una buena inversión cualquiera sea la perspectiva económica adoptada, siempre dentro del conjunto de tratamientos recomendados con análisis disponibles.
La terapia funcional cognitiva redujo los costos sociales en unos US$3.420 por paciente, mientras que la acupuntura disminuyó los gastos sanitarios en cerca de US$510, ambas con mejores resultados clínicos que la atención convencional.
Las terapias combinadas también mostraron ventajas: el consejo laboral con actividad gradual ahorró unos US$9.360 en costos sociales, en tanto la promoción de hábitos saludables, basada en dieta y ejercicio, generó una reducción aproximada de US$460.
Otras combinaciones, entre ellas ejercicio con manipulación espinal, ejercicio con terapia cognitiva o rehabilitación multidisciplinaria, igualmente resultaron rentables al menos desde las perspectivas social y económica, frente a la atención habitual.
El masaje y la acupuntura figuraron entre las opciones más evaluadas, aunque con resultados dispares, un dato indicativo de que su rentabilidad depende en gran medida del contexto, de la perspectiva adoptada y de la modalidad de administración.
Revisiones previas habían examinado terapias aisladas. A modo de ejemplo, desde la última publicada en 2019, los datos de 9 evaluaciones económicas nuevas, permitieron confirmar el potencial ahorro de las intervenciones orientadas a reducir el miedo y el estrés vinculados con el dolor lumbar.
Las opciones mencionadas, junto con las terapias mente y cuerpo, todavía distan de integrarse en forma rutinaria a los sistemas de salud de la mayoría de los países, una brecha cuyas causas requieren estrategias capaces de reducirla.
Las recomendaciones económicas para naciones de ingresos bajos y medios siguen siendo escasas, dado que las generalizaciones desde contextos ricos resultan poco aplicables; por consiguiente, médicos y responsables de políticas deberían adaptar los enfoques a las condiciones locales, incluidos los modelos digitales de atención.
Implementación a escala
Las intervenciones no farmacológicas y no quirúrgicas respaldadas por las guías internacionales brindan beneficios clínicos con uso eficiente de los recursos, ventaja que justifica destinar fondos a la atención multidisciplinaria y a los tratamientos no invasivos de eficacia comprobada.
Muchas alternativas ofrecen, incluso, ahorros potenciales para la sociedad y el sistema sanitario, motivo por el cual la prioridad actual reside en implementar dichos tratamientos a gran escala, de modo que más pacientes accedan cotidianamente a ellos.
La elevada carga, los costos y la discapacidad asociados con la lumbalgia, que afectan a millones de personas, convierten su manejo en una prioridad global, especialmente en regiones de menores recursos, donde la información económica disponible resulta todavía insuficiente. La estandarización de las medidas de rentabilidad, como el cociente incremental de costo y efectividad, favorecería la coherencia de los próximos estudios, mientras la inclusión de la pérdida de productividad y los gastos comunitarios permitirían estimar con mayor precisión la carga real. Asimismo, desde la óptica de los investigadores, resulta urgente generar datos de rentabilidad sobre los tratamientos farmacológicos y quirúrgicos, dada la frecuencia con la que los pacientes acceden a ellos y el volumen de recursos que los sistemas sanitarios del mundo destinan a financiarlos.
Las terapias de mente y cuerpo, la educación orientada a disminuir el temor asociado con el dolor y el apoyo al autocuidado configuran, en síntesis, un conjunto de herramientas accesibles con potencial para transformar la atención del dolor lumbar en la práctica clínica habitual.
Los autores reconocen las limitaciones de su estudio; entre ellas destacan:
heterogeneidad de diseños, perspectivas y sistemas sanitarios, que impidieron un metanálisis;
escasa información sobre costos comunitarios, de bolsillo e indirectos;
aplicabilidad restringida de los costos fuera de su contexto de origen;
la exclusión de poblaciones específicas, entre ellas los pacientes con ciática;
imposibilidad de analizar subgrupos por datos insuficientes y la restricción de los comparadores a la atención habitual, al placebo o a la ausencia de tratamiento.
* PLOS Medicine
Cost-effectiveness of recommended interventions for managing low back pain: A systematic review
Stephanie Mathieson, Martin Underwood, Muhammad Ibrahim, Zhilin Hua, Zhaohua Zhu, Paulo H. Ferreira, Hema Mistry, Emily R. Atkins, Jocelyn L. Bowden, Jillian P. Eyles, Andrew M. Briggs, David J. Hunter, Manuela L. Ferreira
27 de octubre, 2026
** Aclaración referidas a las conversiones monetarias:
Las cifras en libras esterlinas de 2024 se trasladaron a dólares estadounidenses (US$) con un tipo de cambio aproximado de US$1,28 USD por libra.
El gasto australiano (3.400 millones de dólares australianos de 2020/21) se convirtió al tipo de cambio promedio de ese período.
aSNC
