Ilustración artística: José Raúl Anguiano Valadez, Retrato de Manuel Dolores Asúnsolo, óleo sobre tela.El abuso de testosterona y de otros esteroides anabólicos androgénicos (EAA) representa un desafío creciente para la salud pública de Brasil., impulsado por motivos de apariencia física y alimentado por un mercado negro que provee los productos en dosis elevadas, a menudo falsos. Las graves y prolongadas consecuencias que acarrean comprometen los sistemas cardiovascular, hepático, reproductivo, endocrino y hematológico, además de la función sexual, la salud neuropsiquiátrica y femenina; semejante panorama exige una respuesta cohesionada de las comunidades médica y los organismos de control.
Corresponde a los médicos educar a los pacientes, rastrear de manera activa a las personas en riesgo y participar en intervenciones multidisciplinarias específicas. Campañas eficaces de salud pública, una aplicación más firme de las leyes contra los proveedores ilegales y la creación de servicios clínicos de apoyo para quienes padecen dependencia de EAA constituyen los próximos pasos para reducir la carga sanitaria del problema.
Objetivo de la investigación
El artículo de la revista brasilera Clinics * analiza el abuso de testosterona y de otros EAA como problema sanitario emergente. El texto editorial procura diferenciar la terapia de reemplazo con testosterona (TRT), indicada bajo supervisión médica, del consumo no médico de dosis suprafisiológicas con fines estéticos o de rendimiento. Respecto a los usuarios describe sus motivaciones, patrones de consumo y las vías de abastecimiento ilegal; también sintetiza las consecuencias orgánicas documentadas y propone estrategias clínicas y sanitarias.
La revista científica Clinics (publicada por la editorial Elsevier solamente en inglés) es el órgano oficial de la Facultad de Medicina y del Hospital das Clínicas – Universidade de São Paulo, Brasil.
Hormona y anabólicos
La testosterona, principal andrógeno circulante en el varón, participa en la regulación del ánimo, la función sexual, la homeostasis ósea y muscular, además del metabolismo. El déficit hormonal constituye una entidad médica reconocida; diversas asociaciones nacionales e internacionales recomiendan su tratamiento en casos seleccionados con cuidado. Los EAA comprenden la propia testosterona con sus ésteres, como decanoato, propionato e isocaproato, junto con derivados sintéticos como nandrolona, trembolona, oxandrolona y drostanolona. Todos ellos combinan propiedades anabólicas, favorables al crecimiento muscular, con efectos androgénicos ligados a los caracteres sexuales secundarios masculinos, mientras la potencia y la selectividad varían según cada agente.
Especialistas acreditados de endocrinología, urología, ginecología, geriatría, psiquiatría y medicina del deporte, reunidos en la ciudad de Sao Paulo, Brasil, subrayaron que la TRT resulta legítima en varones con hipogonadismo confirmado, siempre bajo estricta supervisión y con el propósito de restablecer niveles fisiológicos. Los mismos ésteres aprobados configuran abuso cuando el consumo carece de indicación médica y busca concentraciones suprafisiológicas.
Perfil de los usuarios
El consumo no médico, confinado antes al deporte de élite, predomina hoy entre varones jóvenes o de mediana edad que no compiten; crece también entre mujeres y personas mayores vinculadas con el fitness o práctica de estado físico. Una revisión sistemática brasileña halló prevalencias de 2,1% a 31,6% entre practicantes de actividad física recreativa, según la región y las características de cada muestra. Algunas poblaciones registran tasas elevadas: 31,6% entre estudiantes y profesores de educación física de Belém do Pará y 19% entre fisicoculturistas de grandes gimnasios paulistas.
La prevalencia mundial a lo largo de la vida alcanza 3,3%, con amplio predominio masculino; la literatura médica describe el fenómeno como una epidemia oculta. ,Antes que el rendimiento competitivo, las motivaciones priorizan lucir musculoso y magro. La dismorfia muscular, trastorno de la imagen corporal caracterizado por la sensación obsesiva de musculatura insuficiente, puede motivar y perpetuar el consumo.
Patrones de consumo
El uso ilícito implica dosis que superan con creces las empleadas en la terapia de reemplazo. Los ciclos combinan períodos intensivos de semanas o meses con intervalos deliberados sin consumo; una cohorte de atletas aficionados documentó una mediana de 13 semanas por ciclo. Muchos usuarios combinan varios compuestos, práctica conocida como apilamiento o stacking; otros adoptan esquemas que escalan las dosis. El consumo previo predice ciclos posteriores más largos e intensos, indicio de una exposición progresiva; una minoría considerable termina por desarrollar un síndrome de dependencia.
Mercado ilegal
La condición de sustancias controladas empuja a buena parte de los consumidores hacia el mercado negro y la compra por internet. Una revisión sistemática comprobó que una proporción considerable de los productos clandestinos resulta falsificada o de baja calidad, con declaraciones inexactas de sustancia o concentración.
La evidencia forense brasileña muestra la incautación de productos adulterados y un notable aumento del volumen de esteroides decomisados a través del tiempo. Los análisis remitidos a la Policía Federal identificaron materiales deficientes, además de anabólicos no declarados en algunos suplementos dietarios.
Polifarmacia asociada
El uso simultáneo de múltiples fármacos define el abuso de EAA; los usuarios buscan potenciar efectos, mitigar reacciones adversas o acelerar la recuperación. Los antiestrogénicos, como tamoxifeno, clomifeno o inhibidores de la aromatasa, sirven para contrarrestar la ginecomastia o integrar la terapia poscíclica que estimula la producción endógena de testosterona.
La cohorte del estudio HAARLEM (Health risks of Anabolic Androgenic Steroid use by amateur male athletes) registró hormona de crecimiento en 21% de los usuarios y clenbuterol en 19%; la mezcla aumenta la imprevisibilidad toxicológica y las interacciones medicamentosas.
Corazón e hígado
El uso prolongado de EAA guarda relación con disfunción miocárdica, menor función sistólica y diastólica del ventrículo izquierdo, aterosclerosis coronaria acelerada y mayor morbilidad cardiovascular. Los datos poblacionales sugieren también más eventos cardiovasculares graves y mortalidad prematura. La hepatotoxicidad predomina con los esteroides orales 17α-alquilados; el abuso crónico puede causar colestasis, peliosis hepática, adenomas e incluso carcinoma hepatocelular. Las alteraciones metabólicas incluyen dislipidemia, resistencia a la insulina y acumulación de grasa visceral.
Eje reproductivo
La supresión del eje hipotálamo-hipófiso-testicular constituye una consecuencia casi universal del consumo exógeno. El cuadro puede derivar en atrofia testicular, infertilidad, alteración de la espermatogénesis, ginecomastia, acné, alopecia androgénica e hipogonadismo prolongado tras la suspensión.
Trastornos neuropsiquiátricos
Los síntomas psiquiátricos abarcan manía o hipomanía durante el consumo activo, junto con depresión durante la abstinencia. También aparecen agresividad y conductas violentas, a menudo asociadas con policonsumo y patrones de dependencia.
Sangre y próstata
La eritrocitosis figura entre los efectos adversos más frecuentes de la testosterona exógena; el aumento marcado del hematocrito eleva la viscosidad sanguínea y el riesgo trombótico.
Las guías de TRT recomiendan controlar el hematocrito al inicio y en forma periódica, con ajustes cuando supera los umbrales; el abuso probablemente amplifica el peligro. Los estudios experimentales muestran aumento del volumen prostático, hiperplasia epitelial y remodelación estromal con dosis elevadas. Por su parte, la evidencia humana, resulta limitada e indirecta; no permite conclusiones firmes sobre hiperplasia benigna, síntomas urinarios bajos o cáncer de próstata.
Efectos sexuales
La relación entre la exposición a EAA y la función sexual es compleja y a menudo depende de la fase del ciclo. Algunos usuarios informan aumentos transitorios de la libido durante los ciclos activos, mientras que la disfunción eréctil y la disminución del deseo sexual son descriptos con frecuencia durante la abstinencia o en el contexto de una supresión prolongada del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal.
El hipogonadismo persistente, la infertilidad y la disfunción sexual sostenida pueden ocurrir en un subgrupo de usuarios, lo que subraya la necesidad de una evaluación clínica.
Abordaje clínico
Muchos usuarios de gimnasios ocultan el consumo a sus médicos; por ende, los clínicos deben mantener un alto índice de sospecha ante molestias inexplicables en personas jóvenes o de mediana edad. Corresponde considerar las manifestaciones cardiovasculares, endocrinas, reproductivas, hepáticas, sexuales o psiquiátricas.
La anamnesis, libre de juicios, debe indagar ciclos, apilamientos, otras sustancias y probable procedencia clandestina de los productos.
La suspensión abrupta puede precipitar hipogonadismo grave, depresión e ideación suicida; la decisión exige individualización, idealmente dentro de un equipo multidisciplinario. El seguimiento estructurado, junto con apoyo psicológico, reduce el riesgo de recaída. Las estrategias de reducción de daños sirven como pasos intermedios para usuarios ambivalentes, sin ocultar el peligro de la exposición continua.
Respuesta sanitaria
La intervención sistemática incluye campañas de concientización y acciones educativas sobre las consecuencias del abuso. Resulta esencial, además, aplicar las regulaciones contra la cadena ilegal de suministro, dada la alta incidencia de productos falsificados documentada en Brasil.
Salud femenina
La testosterona influye en la libido, el ánimo, la densidad ósea y la cognición femeninas; aun así, su uso clínico en mujeres requiere cautela. La evidencia actual no respalda la terapia generalizada, en particular con formulaciones magistrales como los implantes subdérmicos o pellets.
Una revisión crítica calificó como muy baja la calidad de los estudios disponibles, sin datos de seguridad a largo plazo. Los niveles suprafisiológicos frecuentes con los pellets elevan el riesgo de acné, hirsutismo, cambios de voz y alteraciones del ánimo, sin beneficio demostrado. El abuso androgénico femenino resulta menos prevalente que el masculino, aunque conlleva riesgos particulares, a veces irreversibles.
Los autores reconocen las limitaciones de su estudio:
gran parte de los datos epidemiológicos proviene de autorreportes, expuestos a sesgo de memoria y subnotificación por la ilegalidad del consumo;
las estimaciones de prevalencia varían por la heterogeneidad de diseños, poblaciones y regiones, circunstancia que dificulta las comparaciones;
numerosos estudios mecanísticos y de resultados a largo plazo derivan de cohortes internacionales, quizás ajenas al contexto sociocultural y regulatorio local;
la condicón editorial del estudio excluye la revisión sistemática o el metanálisis.
* Clinics
Testosterone abuse in Brazil: a growing public health challenge
Adriano Fregonesi, mailBruno Chiesa Gouveia Nascimento, José Maria Soares Junior, Ana Cláudia Latronico, Carmita Helena Najjar Abdo, Lucas Vasconcelos Sanvido, Archimedes Nardozza Junior, Fernando Nestor Facio Junior, José de Bessa Junior, Luiz Otávio Torres, Sidney Glina, Jorge Hallak, Edson Ferreira, Gustavo Maciel, Elaine Maria Frade Costa, Arnaldo José Hernandez, André Pedrinelli, Eduardo Ferriolli, Edmund Chada Baracat, William Carlos Nahas, Cristiano Mendes Gomes
9 de julio, 2026
