La revista EClinicalMedicine, producida por The Lancet, publicó el ensayo de un medicamento celular que demostró ser eficiente en la mejoría clínica de casos críticos de COVID-19.1
Se trata de los primeros resultados del proyecto BALMYS-19, en que participan investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, el Instituto de Investigación Sanitaria de Alicante (ISABIAL) y de la FUniversidad Autónoma de Madrid. En el estudio han participado otras seis universidades y seis hospitales españoles.
El profesor Soria de la UMH inició su investigación sobre la aplicación de Medicamentos Celulares en su universidad y, posteriormente, en el National University Hospital de Singapur durante la epidemia asiática de SARS-1 en 2003, donde observó en este último caso el intenso infiltrado pulmonar en las biopsias postmortem de estos pacientes. A diferencia del SARS-1, en la infección por coronavirus SARS-CoV-2 el cuadro clínico muestra linfopenia, respuesta hiperinflamatoria generalizada, daño tisular, hipercoagulabilidad y distress pulmonar intenso que obliga al ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Esta terapia avanzada se basa en células madre con propiedades regenerativas, antiinflamatorias e inmunorreguladoras y se trata de la primera terapia celular para la COVID-19, desarrollada y producida íntegramente en España.
Durante el estudio piloto, se trató a pacientes críticos de coronavirus que no respondían a tratamientos convencionales con el medicamento celular, compuesto de células mesenquimales estromales alogénicas a dosis de 1 millón de células por kilo de peso en una o varias dosis.
Las pruebas en 13 pacientes Covid-19 intubados con ventilación mecánica, ingresados en UCIs, se compararon con la evolución clínica y mortalidad de casos similares. Según los resultados obtenidos, el tratamiento celular no produjo reacciones adversas y acarreó una mejora clínica y radiológica generalizada. La mortalidad de los pacientes disminuyó del 70-85% al 15% (2 pacientes).
La mayoría de personas tratadas con el medicamento celular fueron desintubadas durante el periodo de recogida de datos. Disminuyeron sus marcadores de inflamación (proteína C reactiva y ferritina), coagulación (dímero D) y daño tisular (deshidrogenasa láctica). Además, se constató que el medicamento no disminuyó el recuento de linfocitos. De hecho, los resultados indicaron que el nuevo tratamiento aumentó la presencia de linfocitos T (que atacan directamente al virus) y de linfocitos B (que sintetizan los anticuerpos).
Los autores del estudio explican que los Medicamentos Celulares, a diferencia de otros tratamientos, son “medicamentos vivos” que deben ser utilizados por personal médico cualificado y producidos por unidades acreditadas por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. El conocimiento de los fundamentos científicos biológicos, así como de la fisiología de la interacción entre el medicamento y el huésped son imprescindibles para un correcto manejo de estos tratamientos.
1- El texto completo puede consultarse en https://info.thelancet.com/eclinm-covid-19
