Hasta el presente el virus que causa la pandemia de COVID-19, el SARS-CoV-2, presenta al menos seis cepas. A pesar de sus mutaciones, hasta el presente exhibe poca variabilidad; una buena noticia para los investigadores que trabajan en pos de una vacuna efectiva.
Estos datos pueden encontrarse en la revista Frontiers in Microbiology; el estudio es considerado el más extenso (hasta el presente) realizado sobre la secuenciación del SARS-CoV-2.
Los investigadores de la Universidad de Bolonia, Italia, responsables del estudio*, se basaron en el análisis de 48 635 genomas de coronavirus aislados en laboratorios de todo el mundo. Hecho éste que permitió, además, seguir la propagación y las mutaciones virales durante su propagación hacia todos los continentes.
La gripe común tiene una tasa de variabilidad que es más del doble que los del nuevo coronavirus.
Esto significa que los tratamientos que se están desarrollando, incluida una vacuna, podrían ser efectivos contra todas las cepas del SARS-CoV-2. La cepa original es identificada como L, que apareció en Wuhan a finales de diciembre del 2019. Su primera mutación reconocida, la cepa S, apareció a principios de 2020, mientras que, desde mediados de enero del 2020, se han distinguidos las cepas V y G.
La cepa G es la más extendida y mutó a las GR y GH a fines de febrero del 2020. En su conjunto estas representan aproximadamente el 74 % de todas las secuencias genéticas que se analizaron en esta investigación.
En este último grupo se identificaron cuatro mutaciones, dos de las cuales pueden cambiar la secuencia de la ARN polimerasa y las proteínas espiga del virus. Una característica que probablemente facilita la propagación del virus.
Las cepas G y GR son las más frecuentes en Europa e Italia. La cepa de GH parece casi inexistente en Italia, mientras que se manifestó con mayor frecuencia en Francia y Alemania: estas pruebas parecen confirmar la eficacia de los métodos de contención llevada a cabo en los últimos meses.
En América del Norte, la cepa más extendida es la GH, mientras que en América del Sur encontramos con más frecuencia la GR. En Asia, donde apareció inicialmente la cepa L, la propagación de las cepas G, GH y GR está aumentando. Estas cepas llegaron a Asia solo a principios de marzo, más de un mes después de su propagación en Europa.
A medida que progresa la enfermedad por el mundo, se ha visto cómo las cepas L y V están desapareciendo gradualmente.
Bibliografía
* Mercatelli D, Giorgi FM. Geographic and Genomic Distribution of SARS-CoV-2 Mutations. Frontiers in Microbiology, 2020; 11 DOI: 10.3389/fmicb.2020.01800
