La Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires hizo pública su carta abierta a las autoridades de gobierno y a la población en general. En ella destacan sus preocupaciones ante el avance de la pandemia a nivel nacional y efectúa serias advertencias a la conducta de la población que afecta:
"Nos preocupa mucho el aumento de circulación comunitaria, la falta o el mal uso de barbijos y máscaras, el que no se respeten las medidas de distanciamiento, las reuniones sociales sin cuidados, porque esto lleva directamente a un aumento de contagios, discapacidades y muertes. Es necesario aumentar nuestra conciencia de riesgo, como individuos y como sociedad", concluyeron.
Profesores de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata emitieron un comunicado en el que expresan: “Parece haber dos realidades. Una es la de los hospitales con la lucha brutal y desigual contra la enfermedad y la muerte. Otra, la de las calles y plazas, con cada vez más gente que quiere disfrutar, que reclama sus derechos. La gente que se siente bien por ahora, que no guarda distancias y no se protege. Parecen ignorar el riesgo que existe para ellos y sus familias. La enfermedad acecha. Mañana, ellos podrían ser nuestros pacientes”, se lee en el escrito difundido en las redes sociales del establecimiento educativo.
La carta está firmada por la profesora en Microbiología y Parasitología Judith Bernstein y el profesor en Farmacología Aplicada y cátedra de Terapia Intensiva Arnaldo Dubin. En ella, se hace un diagnóstico dramático de la situación actual.
Por su parte, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, expresó su opinión en una carta que motivó la reunión del martes último con Alberto Fernández, presidente de la Nación. Uno de sus párrafos remarca que "la mayoría de las Unidades de Terapia Intensiva del país se encuentran con un altísimo nivel de ocupación. Los recursos físicos y tecnológicos como las camas con respiradores y monitores son cada vez más escasos. La cuestión principal, sin embargo, es la escasez de los trabajadores de la terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores, no pueden multiplicarse".