Crece la preocupación en Israel y se propondrá un cierre total en 8 ciudadesEl gabinete se reunirá este jueves cuando los casos diarios se elevan a más de 3.000. Se evalúan otras medidas restrictivas en regiones con altas tasas de contagios.
El ministro de Salud israelí, Yuli Edelstein, pedirá en una reunión del gabinete de coronavirus del jueves que se amplíe la lista de ciudades consideradas “zonas rojas” e impongan restricciones drásticas, incluyendo el cierre total de algunas áreas, para detener el brote de la pandemia, según los informes de los medios de comunicación hebreos.
El Ministerio de Salud informó que más de 3.000 nuevos diagnósticos de COVID-19 fueron confirmados el miércoles, estableciendo un nuevo récord. La noticia generó preocupación en las autoridades, que evaluarán los pasos a seguir, sin descartar la posibilidad de más cierres.
Según el criterio del gobierno, a la lista actual de 23 zonas llamadas “rojas” se le añadirán siete ciudades más, incluyendo la ciudad ultraortodoxa de Bnei Brak, el pueblo de Elad y la ciudad árabe del norte de Nazaret. Una docena de barrios de Jerusalem también serán marcados como “zonas rojas” altamente infectadas, en particular barrios de Jerusalem Oriental con mayoría árabe.
Como parte de la propuesta presentada, se prohibiría a los residentes que se alejen a más de 500 metros de sus hogares, se cerrarían todos los negocios no esenciales, se cerrarían las escuelas y no se permitiría a los residentes entrar o salir.
En las restantes zonas “rojas”, la mayoría de las escuelas estarían cerradas, pero los jardines de infancia y los programas de necesidades especiales permanecerían abiertos. Los negocios se cerrarán y los residentes no podrán entrar o salir de los límites de la ciudad por la noche.
El gobierno se ha resistido anteriormente a las demandas de cerrar las denominadas “zonas rojas” debido al costo económico. Pero un funcionario de salud fue citado por el Canal 12 diciendo que este era el último paso antes de que Israel se vea obligado a imponer un cierre a nivel nacional para reducir la tasa de morbilidad.
El aumento de los casos se produjo sólo dos días después de que 2,4 millones de niños israelíes volvieran a la escuela.
Según los datos del ministerio, el miércoles se registraron 3.150 casos, con lo que el número total de casos desde el inicio de la pandemia asciende a 122.799. De los 23.938 casos activos, 426 estaban en estado grave, 124 de ellos con respiradores. Otros 150 se encontraban en condición moderada, y el resto mostraba síntomas leves o ninguno. El ministerio dijo que se realizaron 34.324 pruebas el miércoles, y que el 9,6 por ciento de los resultados fueron positivos.
El Ministerio de Salud anunció otras siete muertes desde el miércoles por la noche, elevando el número de víctimas a 976.
Aunque el cierre nacional durante el período de las Altas Fiestas que comienza el 18 de septiembre se discutirá nuevamente durante la reunión del jueves del gabinete de coronavirus, según los informes, se espera que la decisión se tome en la próxima semana.
Las yeshivas ultra ortodoxas – que reanudaron los estudios el 23 de agosto, antes que el resto del sistema escolar – ya han visto más de 500 nuevos casos, según los informes. Si la tendencia se repite en todo el país, Israel estaría en condiciones de ver un brote más amplio de COVID-19 justo antes de la festividad de Rosh Hashaná.
