El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 se propaga de forma tan rápida como enigmática, y los afectados experimentan desde la ausencia de síntomas a picores de garganta o neumonías potencialmente mortales.
Si bien parece que la mayoría de las infecciones conducen a casos leves de Covid-19, una parte significativa de las decenas de millones de personas recuperadas sufren dolencias persistentes.
1. ¿Cuáles son las deficiencias persistentes?
Las investigaciones preliminares indican que la persistencia de malestar puede incluir cansancio o fatiga, dificultad para respirar, dolor de cabeza, insomnio, dolor de pecho, dolor en las articulaciones, tos, pérdida del gusto y el olfato, fiebres intermitentes y erupciones cutáneas. Con menos frecuencia, se registraron problemas de audición, "confusión mental", problemas de salud mental y pérdida de cabello, aún no confirmadas por estudios.
Además de estos síntomas generales, se ha informado disfunción de órganos específicos, que afectan principalmente al corazón, los pulmones y el cerebro, incluso entre aquellos cuya infección aguda no provocó síntomas perceptibles. Pese a los progresos científicos, no hay consenso todavía sobre la definición clínica de la Covid-19 prolongada o posaguda.
2. ¿Cuál es el riesgo?
Es probable que aumente con la gravedad del evento inicial de Covid-19. Por ejemplo, dos tercios de los pacientes que tenían Covid-19 leve a moderado informaron al menos un síntoma persistente 60 días después de enfermarse, según un estudio francés que siguió a 150 pacientes no críticos de marzo a junio.
Un estudio italiano de tamaño similar al francés que incluía pacientes hospitalizados mayores y más graves encontró que el 87% tenía al menos un síntoma, particularmente cansancio o fatiga y dificultad para respirar, un promedio de dos meses después. El artículo también informó que el 35% de los pacientes no hospitalizados no recuperaron su salud normal hasta tres semanas después de dar positivo. Entre los jóvenes de 18 a 34 años sin afecciones médicas crónicas, la cifra fue del 19%.
3. ¿Qué tan grande es este problema?
Al ser la Covid-19 una enfermedad nueva la dimensión del problema todavía es ignorada. Faltan estudios que abarquen importantes cantidades de pacientes durante un extenso período de tiempo como para saber cuál podría ser la gama completa de secuelas o efectos a largo plazo; también se desconoce también la proporción de pacientes que los sufrirán ni durante cuánto tiempo.
Las incertidumbres a veces han llevado a que los pacientes critiquen a los profesionales de la salud por no tomar en serio sus quejas.
4. ¿Otros virus causan enfermedades prolongadas?
Los síndromes posvirales ocurren después de muchas infecciones virales, como el resfriado común, la influenza, el VIH, la mononucleosis infecciosa, el sarampión y la hepatitis B.
Se observaron diabetes y otras consecuencias a largo plazo en los sobrevivientes del síndrome respiratorio agudo severo, causado por una enfermedad relacionada con coronavirus.
Un estudio canadiense encontró que 21 trabajadores de la salud de Toronto habían tenido síntomas posvirales hasta tres años después de contraer el SARS en 2003.
Un estudio de 55 pacientes publicado en 2010 informó que algunas personas hospitalizadas con SARS en Hong Kong todavía tenían dos años después una función pulmonar deteriorada.
Aún así, aún no se sabe si las lecciones del SARS son aplicables al Covid-19. Lo novedoso del SARS-CoV-2 es el amplio espectro de síntomas que se informan y la duración de meses, no de semanas.
