soc_ibero_infor_cientifica.png


soc_ibero_infor_cientifica.png
Las personas con pérdida aguda del olfato deberían autoaislarse de inmediato
Plos Medicine Londres, Reino Unido 14 Octubre, 2020

La pérdida del olfato y el gusto son síntomas comúnmente reportados asociados con la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19); sin embargo, se desconoce la seroprevalencia de los anticuerpos del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) en personas con pérdida aguda del olfato y / o gusto.
El estudio tuvo por objetivo determinar la seroprevalencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en una población comunitaria con pérdida aguda del olfato y / o el gusto y comparar la frecuencia de los síntomas asociados con COVID-19 en participantes con y sin anticuerpos SARS-CoV-2. También evaluó si la pérdida del olfato o del gusto son indicativos de infección por COVID-19.

Los autores concluyen que la pérdida sorpresiva del olfato es un síntoma de COVID-19 muy específico que debe considerarse de manera más general al guiar el aislamiento de casos, las pruebas y el tratamiento de COVID-19.

La COVID-19 puede causar pérdida o disminución de la capacidad para oler (anosmia) o el gusto, sin tos ni fiebre, pero pocos países recomiendan el autoaislamiento y las pruebas basándose únicamente en los cambios en el olfato o el gusto.

El estudio llevado a cabo en Londres, Reino Unido, tuvo como objetivo averiguar la proporción de personas que desarrollaron anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en una población comunitaria con pérdida repentina del sentido del olfato y / o gusto. 

Antes de tener una consulta de telemedicina con un profesional de la salud, los participantes reclutados completaron cuestionarios en línea con respecto a la demografía, la pérdida del olfato y / o el gusto y otros síntomas de COVID-19. A continuación el profesional confirmó el historial de sus síntomas y supervisó las pruebas para averiguar si tenían anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

Un total del 78% de 567 personas con pérdida del olfato y / o del gusto tenían anticuerpos contra el SARS-CoV-2; de estos, el 40% no tenía tos ni fiebre, y los participantes con pérdida del olfato tenían 3 veces más anticuerpos contra el SARS-CoV-2, en comparación con aquellos con pérdida del gusto.

En consecuencia, la pérdida del olfato es un síntoma muy específico de la COVID-19, enfermedad que puede presentarse con pérdida del olfato y / o del gusto pero sin tos ni fiebre.

La pérdida del olfato debe tenerse en cuenta en el aislamiento del caso, las pruebas y las estrategias de tratamiento para COVID-19.

Introducción

En ausencia de una vacuna y tratamientos específicos de la enfermedad, las estrategias para contener la pandemia se centran en el rápido aislamiento y prueba de casos. Aunque originalmente se describió como una enfermedad principalmente respiratoria, surgieron rápidamente informes de COVID-19 que presentaban con otros síntomas multisistémicos, incluida la pérdida del olfato y el gusto.
Comprender la sintomatología de COVID-19 y el valor predictivo de los síntomas es crucial para las estrategias de contención. A medida que las políticas de encierro se suavizan a nivel mundial, serán de vital importancia para limitar la propagación de la enfermedad el reconocimiento temprano de los síntomas de COVID-19 por parte del público junto con el autoaislamiento rápido y las pruebas.

En la actualidad, las recomendaciones para el autoaislamiento y las pruebas basadas en la pérdida aguda del olfato / gusto fueron adoptadas por un número limitado de países mientras que la mayoría ponen el acento en la fiebre y los síntomas respiratorios.
En vista de ello, los autores se propusieron cuantificar la seroprevalencia de anticuerpos específicos del SARS-CoV-2 en una cohorte comunitaria con repentina pérdida de su sentido del olfato y / o gusto durante el brote de COVID-19 en Londres. Además, en la población bajo estudio, compararon por separado el efecto de la pérdida aislada de olfato y el gusto y luego en combinación e investigaron si una nueva pérdida de olor y / o gusto eran indicativos de COVID-19.

El estudio se realizó entre el 23 de abril de 2020 y el 14 de mayo de 2020 instancia en que la pérdida del olfato y / o el gusto no se reconocían como síntomas de COVID-19. 

Los participantes con pérdida del olfato sola tenían casi 3 veces más probabilidades que los participantes con pérdida aislada del gusto de tener anticuerpos contra el SARS-CoV-2 (OR 2,86; IC del 95%: 1,37-6,36; p <0,001), y los participantes con pérdida combinada del olfato y gusto tenían 4 veces más probabilidades de tener anticuerpos contra el SARS-CoV-2 (OR 3,98, IC del 95%: 2,24 a 7,08; p <0,001). Estos hallazgos se mantuvieron sin cambios después de ajustar por sexo, edad, etnia y tabaquismo.

En este estudio de cohorte basado en la comunidad, realizado durante el pico del brote de COVID-19, la seroprevalencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en participantes con una sorpresiva pérdida del sentido del olfato y / o del gusto fue del 77,6%.
Un total de 39,8% ( n = 175) de los participantes del estudio no informaron ni tos ni fiebre. En la cohorte de estudio, la pérdida del olfato fue más prevalente en los participantes con anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en comparación con aquellos sin anticuerpos (93,4% versus 78,7%, p <0,001), mientras que la pérdida del gusto fue igualmente prevalente (90,2% versus 89,0%, p = 0,738).
Además, los participantes con pérdida aguda del olfato fueron 3 veces más seropositivos para el SARS-CoV-2 (OR 2,86; IC del 95%: 1,27–6,36; p <0,001) en comparación con aquellos con pérdida del gusto.

La pérdida del olfato y el gusto se evaluaron como síntomas separados, lo que permitió una comparación directa de su relación con los anticuerpos del SARS-CoV-2. Entre los participantes, la pérdida del sentido del olfato, pero no del gusto, fue significativamente más frecuente en los participantes con anticuerpos contra el SARS-CoV-2, en comparación con los que no los tenían.
Además, los participantes con solo pérdida del olfato tenían 3 veces más probabilidades de tener anticuerpos contra el SARS-CoV-2 que aquellos con solo pérdida del gusto.
Los participantes que informaron pérdida del olfato y del gusto tenían 4 veces más probabilidades de tener anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en comparación con los participantes con pérdida aislada del gusto.

Estos hallazgos sugieren que la pérdida del olfato es un síntoma muy específico de COVID-19, en contraste con la pérdida del gusto. El sentido del gusto y el olfato están interrelacionados, siendo el olfato retronasal un componente principal del gusto (aroma); por lo tanto, es plausible que la pérdida del gusto informada por los participantes que también informan pérdida del olfato refleje una alteración del olfato retronasal y, por lo tanto, represente una pérdida de la percepción del sabor, como consecuencia de la pérdida del olfato.

Es interesante apreciar que el 6.6% de los participantes con anticuerpos contra el SARS-CoV-2 informaron una pérdida aislada en su sentido del gusto, en ausencia de pérdida del olfato, lo que sugiere la presencia de un mecanismo fisiopatológico alternativo poco habitual que apunta en forma aislada a la función gustativa. El epitelio de la mucosa lingual ACE2 podría proporcionar una explicación plausible.

A nivel mundial, a medida que las poblaciones salgan del encierro, la identificación temprana de los síntomas de COVID-19 y el autoaislamiento rápido y las pruebas serán de vital importancia para limitar la propagación de la enfermedad.
En la actualidad, una gran cantidad de países no advierten que la pérdida del olfato y / o del gusto sean síntomas de COVID-19. La persisitencia de esta conducta sería devastadora.

Los autores resaltan que el 40% de la cohorte seropositiva bajo estudio no informó ni fiebre ni tos. De manera similar, una encuesta reciente realizada en el Reino Unido informó que la tos y / o fiebre solo estaban presentes en el 51% de las personas con COVID-19.
Contrariamente a la intuición, las personas con síntomas menores, como la pérdida aislada del olfato, que permanecen bien sistémicamente, representan la mayor amenaza para la salud pública.

Los investigadores aclaran que sus hallazgos se refieren a un subconjunto de población con una sorpresiva pérdida aguda del olfato y / o el gusto. Sin embargo, desde la perspectiva de la contención de la enfermedad COVID-19, es poco probable que el público en general tenga acceso rápido a las pruebas objetivas formales de olfato / sabor. En estos casos, los hallazgos ofrecen un mensaje clave de salud pública: las personas deben aislarse por sí mismas y procurar la prueba de PCR cuando noten la pérdida de olfato en productos domésticos como el ajo, las cebollas, el café y los perfumes. 

En una población basada en la comunidad, la gran mayoría de los participantes con repentina pérdida del olfato fueron seropositivos para los anticuerpos del SARS-CoV-2. La pérdida aguda del sentido del olfato debe considerarse a nivel mundial como un criterio de autoaislamiento, pruebas y rastreo de contactos para contener la propagación del COVID-19.

Investigación+Documentación S.A. edita los contenidos científicos de saludpublica.com con procedimientos técnicos e informáticos propios.
Los documentos que integran la base de datos de saludpublica.com son provistos por prestigiosas fuentes científicas internacionalmente reconocidas y la agencia Sistema de Noticias Científicas (aSNC).
Copyright saludpublica© 1999-2022, Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)