Pese a la considerable pérdida de peso, la mayoría de los fármacos contra la obesidad logran una reducida incidencia en la mejor calidad de vida y, al cabo de un año, muestran pocos beneficios cardiovasculares; entre los efectos negativos suelen registrarse síntomas gastrointestinales, fatiga y pérdida de masa muscular.Leer más
Aumenta la frecuencia de uso del soporte nutricional y la contención física durante las hospitalizaciones por anorexia nerviosa; la tendencia de la práctica clínica es particularmente observada en pacientes adultos con comorbilidades psiquiátricas, físicas y faltas de adherencia al tratamiento.Leer más
Pese a que las mujeres, en comparación con los hombres, pueden tener un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas relacionadas con la presión arterial elevada, solo una de cada cuatro con hipertensión controla los índices.Leer más
La disminución de la masa muscular respecto a la prevista por pérdida de peso ocurre en dos de tres intervenciones basadas en incretinas y en una de cada dos no farmacológicas.Leer más
Las mujeres que padecieron eventos adversos del embarazo como estrés, preeclampsia, hipertensión gestacional o parto prematuro, presentan un riesgo aumentado de enfermedad cardiovascular en el transcurso de su vida.Leer más
El crecimiento de la población con insuficiencia cardíaca -especialmente la correspondiene a adultos mayores con múltiples comorbilidades- resalta el papel central de los médicos generalistas en el manejo ambulatorio de estos pacientes.Leer más
Noticias de IberoamédicaSelección y difusión de novedades biomédicas transmitidas por medios científicos calificados que publican sus contenidos completos en castellano y/o portugués. Leer más
El consumo de alimentos que contienen aditivos conservantes comunes puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.Leer más
La cardiomiopatía alcohólica, enfermedades hepáticas como la cirrosis y el síndrome alcohólico fetal, junto con decenas de afecciones y lesiones, son en su mayoría consecuencia del consumo excesivo de alcohol.Leer más
El consumo elevado de café aumentaría el riesgo cardiovascular de las personas hipertensas y en los individuos genéticamente; ambas posibilidades realzan la importancia de encarar estrategias preventivas específicas según los destinatarios.Leer más
El consumo de nicotina por medio de vapeo, cigarrillos electrónicos, uso de bolsitas u otros productos manufacturados aumentó el riesgo de desencadenar resultados adversos extremos y parto por cesárea.Leer más
El cumplimiento y adopción de las inmunizaciones vacunales constituye una estrategia indispensable para reducir el riesgo cardiovascular residual.Leer más
La revisión de los tratamientos crónicos durante la hospitalización, coordinado con los médicos de cabecera, permitió en la instancia del alta una reducción significativa en el número de medicamentos que se mantuvo 45 días después del regreso al lugar de residencia.Leer más
El ejercicio de muy baja intensidad con una repetición como máximo produce reducciones evidentes de la presión aórtica en comparación con la braquial.Leer más
En individuos con hipertensión o hipercolesterolemia, el menor consumo de alimentos ultraprocesados o productos con etiquetado frontal de advertencia, reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular.Leer más
David Rojas Martínez, bioquímico, Universidad Nacional de Córdoba; redacción periodística objetiva, aSNC
La asociación independiente de lipoproteína(a) y calcio coronario con el riesgo de enfermedad cardiovascular refuerza el índice de calcio como procedimiento de estratificación.Leer más
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